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Dos Caracoles

El concepto de Centro Comercial Caracol surgió en los ochentas. Se buscaba de esta manera, mucho antes del boom de las grandes tiendas, entregar un espacio donde el visitante pudiera recorrer un centro comercial y encontrar diversas opciones de ropa, artículos de decoración, accesorios, bijouterÍa, etc. Fue así como nacieron Caracoles en Los Leones, Pedro de Valdivia e Irarrázabal. Pero hubo uno de estos lugares que logró vencer la prueba del tiempo, y los cambiantes vaivenes de la globalización: el Centro Comercial Dos Caracoles. Prueba de esto, es que, durante todo el año, se encuentran funcionando plenamente los más de 160 locales que posee este Centro Comercial dos cara.

 

¿A qué se debe el éxito de Dos Caracoles?

En primer lugar, se encuentra en un centro neurálgico del Gran Santiago. El centro comercial se localiza en plena Avenida Providencia, una estratégica ubicación que le permite tener durante todo el año una gran afluencia de todo tipo de público. De esta forma, se ha visto circular por sus pasillos, a diversas generaciones de chilenos de todo rango etario, que siempre buscan las opciones más económicas e innovadoras en ropa. Dos Caracoles es también un espacio donde jóvenes diseñadoras de vestuario presentan sus nuevos modelos. Otra de las razones del éxito de Centro Comercial Dos Caracoles es que este lugar se caracteriza por ser un lugar juvenil, urbano, entretenido, dinámico donde conviven las más diversas tendencias. Desde las muchachas más alternativas que prefieren un vestuario acorde a esa innovación hasta aquellas que chicas que escogen una ropa de corte tradicional. El abanico de opciones de más de 100 locales destinados a la moda, permite sorprenderse siempre con precios módicos y buena calidad. Pero este espacio es mucho más que un conjunto de tiendas de ropa. Aquí el visitante puede tomarse un rico café, comerse una rodaja de pizza o alguna opción de almuerzo naturista, comprar artículos religiosos, escoger algún adorno de bijoutería, hacerse un corte de pelo a la moda, adquirir un entretenido libro o conseguir objetos sofisticados que le den un toque especial al hogar.